La UC y su crisis de lesionados: 15 bajas en la ida y 11 en la revancha ante Unión La Calera
Universidad Católica quedó eliminada de la Copa Chile por penales ante Unión La Calera, el colista de la Liga de Primera, en una llave marcada por un parte médico inusual: 15 ausencias…

Universidad Católica quedó eliminada de los octavos de final de la Copa Chile tras caer en lanzamientos penales ante Unión La Calera, el colista de la Liga de Primera. La serie estuvo marcada por un parte médico inusual: el equipo cruzado llegó a la ida con 15 bajas y a la revancha con 11, es decir, la mitad del plantel fuera de disposición para una llave decisiva.
El resultado dejó al técnico Daniel Garnero en una posición compleja, considerando que termina contrato a fin de año, y golpeó también a otros estamentos del club.
Entre los lesionados hay futbolistas que pasaron por el quirófano. Diego Valencia está en recuperación tras una cirugía por rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Tomás Asta-Buruaga ya se encuentra en etapa de reintegro deportivo por ligamentos, mientras que el juvenil Jeffrey Sékgota sufrió una fractura de tobillo.
A ellos se suman cuatro jugadores con problemas de meniscos en las últimas semanas: Eugenio Mena, Bernardo Cerezo, Darío Melo y Juan Francisco Rossel. Este último reapareció unos minutos en el duelo de vuelta ante los cementeros.
Branco Ampuero fue intervenido por un pellizcamiento en el tobillo que arrastraba hace dos años. Otros cuatro futbolistas permanecen fuera por distintas dolencias: Juan Ignacio Díaz, quien padece pubalgia y arriesga perderse el resto de la temporada; Gary Medel, con tendinopatía aquiliana; Clemente Montes, con talalgia; y Jimmy Martínez, con desgarro de isquiotibiales.
La cantidad de lesionados y su efecto en los resultados del primer equipo generan inquietud en el directorio de Cruzados que encabeza Matías Claro. Las miradas apuntan principalmente al funcionamiento del área médica, encabezada por Andrés Serrano.
En el entorno directo del plantel cruzado hay cuestionamientos hacia el trabajo de los doctores en varios puntos: diagnósticos que no siempre permitieron dimensionar a tiempo la complejidad de algunas lesiones, tratamientos que no entregaron los resultados esperados con recuperaciones más largas de lo previsto, y situaciones en las que el cuerpo técnico debió disponer de información más precisa sobre la condición física de los jugadores.
En la precordillera recuerdan el caso de Sebastián Arancibia. El futbolista de 20 años estuvo casi siete meses afectado por una pubalgia sin conseguir una recuperación definitiva. Incluso se perdió el Mundial Sub 20 disputado en Chile y toda la recta final del Torneo Nacional 2025 a causa de esa dolencia.
El problema volvió a quedar expuesto este año con Juan Ignacio Díaz, otro jugador que sufre con la pubalgia. Su situación es seguida con atención dentro del club.
Redacción propia a partir de información de La Tercera El Deportivo. Si encuentras un error, avísanos y lo corregimos.